Efectos colaterales en la cultura del 155

Ya se ha agotado el plazo y la Generalitat no ha recurrido la providencia del enjuiciado número 1 de Huesca del 15 de noviembre en que se requería al Ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, que cumpliera las resoluciones judiciales provisionales y entregara en el Aragón de las cuarenta y cuatro obras de arte en litigio que siguen al Museo de Lleida. Es la primera vez que la Generalitat no recurre una orden judicial en el caso Sixena y el motivo, según fuentes del ministerio de Cultura, es que el mismo ministro, que actúa como consejero de Cultura provisional en aplicación del artículo 155, ha dado la orden de no presentar recurso.

Las mismas fuentes aseguran que de momento no ha llegado el requerimiento íntegro, sino de forma parcial, y que esta indicación se ha hecho que porque Méndez de Vigo ha expresado su compromiso de estudiar la situación ‘con diligencia’ antes de tomar ninguna decisión, a pesar de que ha puntualizado que lo hará ‘desde el principio de respecto a las decisiones judiciales y con espíritu de colaborar’. Mientras tanto, la Generalitat, a través de su abogado, ha presentado este jueves un escrito a la Audiencia de Huesca en que le pide celeridad porque se pronuncie sobre el recurso presentado hace dos años y medio contra la nulidad de las compraventas para evitar un ‘daño irreversible’.

El arte como arma política

La titular del juzgado de primera instancia 1 de Huesca emitió una sentencia el abril de 2015 en que declaraba nulas las compraventas de las noventa y siete obras en litigio efectuadas por el Gobierno y por el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) a la orden religiosa del monasterio de Sixena entre los años 1983 y 1994. Esta sentencia implicaba el traslado en la Aragón de estos bienes y la Generalitat recurrió esta decisión a la Audiencia. La sala, pero, todavía no se ha pronunciado y, mientras tanto, una interlocutoria del mismo juzgado de Huesca ordenaba el traslado provisional de las piezas hasta que no se resolviera el recurso.

Tanto el consejero Vila como Puig se negaron reiteradamente a dar el visto bueno a este traslado, al cual se opone también el Consorcio del Museo de Lleida, alegando que la colección del Museo no se puede disgregar y acogiéndose a las leyes catalanas de patrimonio. La Generalitat, con el escrito presentado este jueves, alerta a la Audiencia de Huesca que sería ‘enormemente perjudicial’ que se hiciera efectivo el traslado provisional y a continuación se dictara una sentencia contraria a esta decisión. ‘El daño podría ser irreversible y la tensión social innecesaria’, concluye el escrito.

Requerimento al Ministerio de Cultura

El juez de Huesca no descarta enviar la policía judicial al Museo de Lleida, en función de la respuesta de Méndez de Vigo. En cuanto al requerimiento de enjuiciado número 1 de Huesca al Ministro de Cultura, este todavía no se ha pronunciado. Es por eso que, desde el Ayuntamiento de Vilanova de Sixena, se hizo llegar un escrito al juzgado pidiendo que se llevaran a cabo las actuaciones acordadas en la providencia del 15 de noviembre de manera ‘urgente’ y ‘sin más dilación’. A pesar de que el magistrado, a través de una providencia con fecha de miércoles 22 de noviembre, pide calma, tampoco descarta enviar la policía judicial al Museo de Lleida. Concretamente, pide esperar a la respuesta del ministro de Cultura a su requerimiento y esperar también a recibir de la policía judicial la propuesta de actuación en caso de intervención. Un golpe recibidas ambas respuestas, recoge la providencia del juzgado, ‘se acordará aquello que proceda, inclús el regreso de los bienes a cargo de los agentes de la autoridad y los técnicos del gobierno del Aragón, si el que se acuerda en el procedimiento actual, no se cumpliera’.

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