En una época en la que los aparatos electrónicos de todo tipo, desde la televisión hasta las tablets y los smartphones, pasando por las videoconsolas, están al alcance de las personas a una edad cada vez más temprana, la caída del interés por la lectura es un fenómeno creciente y en aceleración, aunque existe un auge de los libros infantiles personalizados en los últimos años.

La historia ha demostrado sobradamente que leer es una actividad satisfactoria para buena parte de la población, además de necesaria para un completo aprendizaje, pero la amplia oferta de entretenimiento de otros tipos, de acceso y consumo más rápido, visualmente atractivo y con más posibilidades de interacción social hace estragos en la afición lectora desde hace décadas.

La importancia de la lectura

Es precisamente en la infancia cuando hay que fomentar la lectura y sus ventajas y puntos fuertes, pero es un momento clave y crítico en el que hay que hacerlo bien para evitar que el niño o la niña asocie la lectura a una tarea obligatoria en el colegio y por lo tanto algo que tachar de la lista pendiente con la mirada puesta a jugar en cuanto haya terminado.

Para ello es necesario ofrecer a los más pequeños algo atractivo, y desde hace un tiempo una fórmula que está funcionando son los cuentos personalizados, en los que se pueden sentir realmente protagonistas, puesto que el personaje principal de estos cuentos tiene su nombre e incluso sus características físicas, de forma que la identificación es mucho más alta que en los cuentos o libros tradicionales.

Los hay de distintos tipos y adaptados también a la edad de cada niño o niña, pero una de las formas más efectivas de conseguir que empiecen a leer a una edad temprana, o incluso que se interesen por el formato libro desde antes de saber leer –y por lo tanto simplemente mirando las páginas mientras alguien mayor les lee los cuentos-, son los que utilizan fotografías en lugar de dibujos en las caras de los personajes. Más personalización, imposible.

Ni que decir tiene que en el texto el nombre del o la protagonista es el nombre del pequeño o la pequeña que leerá –o le leerán- el cuento, un nombre que también aparecerá en el título de la portada para una mayor identificación.

Además, dentro de una oferta más o menos amplia según la empresa, se puede seleccionar el tipo de aventura y otras características que se considere que funcionarán mejor con aquel futuro lector o aquella futura lectora, que cuando crezca dejará de leer estos cuentos personalizados pero ya conocerá desde su más tierna infancia la satisfacción que puede ofrecer la lectura, con lo cual se habrá conseguido el objetivo.

Pero no solo eso, sino que los cuentos personalizados son una forma excelente de hacer que aprendan cuentos clásicos –aunque con su nombre y posiblemente su cara-, estimulen su imaginación con relatos totalmente originales y fantásticos e incluso que aprendan, porque se pueden hacer también libros educativos sobre distintos temas utilizándolos como protagonistas a través de los cuales se explica un tema. ¿Qué más se puede pedir?

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