Brasilia aprueba una ley que prohíbe los desnudos en las exposiciones de arte

No es una noticia alentadora en Brasil debido a la cultura. Después de haber tenido ya una cancelación de una exposición en Sao Paulo por tener arte erótico con personajes vivos, ahora, el Distrito Federal de decidió que todos los desnudos de exposiciones serán proibidos – y la cifra que compone la amonestación es R $ 5 mil.

Al principio se podría pensar que la prohibición está relacionada con algún tipo de prohibición del porno caseiro, pero no. Está dirigida a las pinturas y otras formas de arte que representan la desnudez, algo que es bastante común en realidad en las galerías de arte y exposiciones.

No es que en Argentina haya mucho más de desnudos en las galerías de arte, de hecho, hay una falta de exposiciones de arte en todo Buenos Aires o en todo el país, pero en Brasil, un país que una vasta historia de arte libertario y exposiciones, parece que ha habido un paso atrás.

Ocurre que, se aprobó en la Cámara Legislativa de la capital federal un proyecto de ley que prohíbe cualquier exposición artística en espacios públicos que contenga “contenido pornográfico”, entendido por el texto como “expresiones artísticas o culturales que contengan fotografías, textos, dibujos, pinturas, películas y videos que expongan el acto sexual y la actuación con actrices o actores desnudos”.

El incumplimiento implica una multa de R $ 5 mil para el establecimiento que muestra las obras, o R $ 10 mil en los casos de reincidencia. Rafael Prudente (MDB), diputado del distrito que firma el proyecto de ley, justificó que la prohibición tiene como objetivo “promover el bienestar y la preservación de la familia constitucionalmente protegida”.

“Es esencial que diferenciemos lo que es una expresión artística de aquello en lo que se expone el sexo explícito y las diferentes formas de parafilia (pedofilia, sadomasoquismo, zoofilia, etc.), que son actos que hieren, que atacan valores arraigados de la sociedad brasileña”(sic), escribe el emedibista en la justificación.

La votación del proyecto fue ajustada y conflictiva: siete votos a favor y seis en contra. Sin embargo, la mayoría de las intervenciones durante la sesión fueron en contra de la propuesta. El diputado Leandro Grass (Red), durante su intervención, citó obras como la escultura del David, del maestro italiano Miguel Ángel.

“Si hubiera una ley así en su momento, ¿cuántas obras dejarían de existir?”, reflexionó el legislador. “Fuimos elegidos para ser diputados, no censores”, provocó el profesor Reginaldo Veras (PDT).

La misma leyenda del proponente, el diputado Hermeto (MDB), se quedó solo en la defensa del proyecto – y sólo para hablar a favor del mismo. “No estamos restringiendo nada, sólo poniendo límites a ciertas situaciones vejatorias. Haz lo que quieras entre cuatro paredes, sin influir en nadie”, argumentó.

Durante su paso por la Comisión de Constitución y Justicia, el texto fue considerado alineado con la “constitucionalidad material” brasileña y aprobado por el ponente, el diputado Martins Machado (PRB).

“A pesar de la garantía constitucional de la libertad de expresión, artículo 5, inciso IX, es fundamental diferenciar lo que es una expresión artística de aquella en la que se expone el sexo explícito y las diversas formas de parafilia (pedofilia, sadomasoquismo, zoofilia), que son actos que hieren, que atacan valores arraigados de la sociedad brasileña, cuando se exponen abiertamente”, defendió el parlamentario en su voto.

El texto también fue evaluado por la Comisión de Educación, Salud y Cultura de la Cámara legislativa. En ésta, el presidente del grupo, el diputado Jorge Vianna (Podemos), defendió que “hay que frenar el vilipendio, la falta de aprecio, la falta de consideración a los símbolos religiosos”. Hay que respetar la Cruz para los cristianos, la Estrella de David, las imágenes de diversos orígenes religiosos, entre otras”, escribió en su voto.

También durante la discusión de la votación del proyecto, el diputado Leandro Grass (Rede) dijo: “Es lamentable. Esta Cámara acaba de establecer la censura”. Repitiendo el siglo XVIII, el Distrito Federal vistió a Maja de Goya – e hizo ilegal la exhibición de gran parte del patrimonio cultural e histórico de la humanidad, desde la Venus de Willendorf (fechada 24 mil años antes de Cristo) hasta la Capilla Sixtina, símbolo del cristianismo renacentista firmado por Miguel Ángel.